La danza árabe



La larga tradición de la danza árabe se extiende hasta los más remotos inicios de la civilización, en el oriente antiguo, donde el cuerpo y el espíritu eran educados como uno solo a través de las artes, en especial de la danza. La belleza de los cuerpos dedicados a este arte era la imagen de los dioses personificados que representaban los ideales de virtudes y lograban inspirar en quien los veía emociones profundas y una poderosa atracción.

El desarrollo de procesos que fortalecen la autoestima esta íntimamente ligado a trabajos que reconstruyen lazos emotivos de la persona con su cuerpo y su capacidad expresiva, y eso es una característica del trabajo del movimiento consciente que esta implícito en el aprendizaje de la danza.