Quiero decirte

…Cuando comencé a desarrollar la coreografía de los miedos, no tenía ni la menor idea de lo que iba a hacer. Un día le propuse la música a  Marcela y le relaté la historia mientras sonaba  y sabía algunos momentos específicos, pero… nada más!!!

Tomé una hoja y un lápiz y empecé a tomar registro de los movimientos que quería utilizar sin saber ni el orden ni cómo usarlos de acuerdo a la historia.
Realmente fue un  trabajo de mucho valor por la experiencia, el valor y la decisión de realizarlo a costa de todo. Siento que ha permitido ver,  cuán capaces somos de desarrollar retos que parecen imposibles de plasmar en movimiento, pues es ahí donde está el real logro…que el público viera a través de nuestra coreografía una historia de emociones y que bailarinas como Aziza percibieran la emoción tan clara que como nos dijo “la piel se erizo” al vernos.